En nuestra área de Preescolar nos ocupamos particularmente del desarrollo de tres áreas: la afectiva-emocional-social, la psicomotriz y la intelectiva o cognoscitiva.
Vivimos en una sociedad que tiene prisa y muchas veces ignoramos por qué y para qué. Lo que se consigue con la prisa es que el niño vaya creciendo con rechazo al proceso de su educación puesto que no le significa más que presión, tortura y esterilidad. Para que el niño ame y se involucre en su proceso educativo es necesario que lo que aprende y la manera como lo aprende tenga para él un significado. Es en virtud de este aprendizaje significativo que el niño sí quiere acudir a la escuela: la vive gozosamente, la disfruta, la ama. Esto es lo que quiere el Jardín de Niños Activo. Es esto lo que lo hace diferente.
En nuestro Preescolar el niño vive con plenitud su ritmo natural de maduración sin presión, sin coacción, sin prisa. Esto es un Jardín de Niños en el que el niño es precisamente niño, nunca un adulto minimizado.